Los científicos de Forlle'd han presentado un enfoque nuevo para mantener el equilibrio mineral junto a la bioestimulación celular y el mantenimiento de un entorno extracelular adecuado.

A pesar de los inmensos logros en la ciencia de los minerales, aún se esperan grandes avances, especialmente en lo referente a su efecto sobre la formación de tejidos y órganos, la activación de enzimas y reacciones químicas, así como su impacto en el desarrollo de diversas enfermedades.

En la medicina y la biología celular se conoce bien la importancia de ciertos minerales y su impacto sobre el comportamiento celular, por ejemplo, el calcio desempeña un papel importante en la fijación de las capas suprabasales de la epidermis a la capa basal, el cobre activa los péptidos que controlan la renovación celular y proceso de curación, el zinc forma parte de las enzimas dependientes de la insulina, el yodo es necesario para la hormona tiroidea, el hierro forma parte de la hemoglobina y el selenio, el platino y el oro son antioxidantes, así como otros minerales de gran importancia como el calcio, el sodio, el cloruro, el magnesio, el fósforo y el potasio, que controlan los impulsos nerviosos, la contractilidad de los músculos, el transporte a través de las membranas celulares, etc.

Para una actividad fisiológica correcta, los organismos vivos deben tener un equilibrio controlado entre cationes y aniones. La alteración de dicho equilibrio puede tener efectos secundarios graves. Tomemos, por ejemplo, los cuatro minerales necesarios para la vida: sodio, potasio, calcio y magnesio; el ión de sodio comparte el exterior de la célula, mientras que el ión de potasio comparte el interior de esta y la célula funciona entre esos dos elementos. Se cree que el calcio y el magnesio existen tanto dentro como fuera de la célula y mantienen el equilibrio mineral.

La producción de alimentos en masa y el uso de pesticidas, así como de fertilizantes artificiales, ha dado lugar a un uso excesivo del suelo y agotado sus minerales. Este es el principal motivo por el que los organismos no obtienen suficiente cantidad de minerales en su dieta. Si se tiene en cuenta el hecho de que los organismos vivos no pueden sintetizar o producir estas sustancias sólidas inorgánicas, resulta fundamental proporcionar estos minerales al cuerpo y, en nuestro caso, a la piel.

No es una exageración afirmar que el desequilibrio o deficiencia de minerales puede contribuir a la mayoría, si no a todas las complicaciones de salud, por ejemplo, la humedad contenida en el cuerpo humano y otras formas de vida como plantas, insectos y microorganismos parece ser un buen conductor de los impulsos eléctricos responsables de la transformación de la energía y la activación de las reacciones biológicas activas. Para que el agua sea un buen conductor necesita minerales, ya que el agua pura sin iones minerales es un mal conductor.

En la industria cosmética es habitual usar minerales con una valencia como el sodio y el potasio, son solubles en agua, que la piel absorbe fácilmente y que mejoran la solubilidad de otros ingredientes activos. Sin embargo, para mantener el equilibrio mineral es importante introducir otros minerales con +2 valencias tales como el calcio y el magnesio, que tienen mala una solubilidad en agua.

Para proporcionar a las células de la piel calcio, magnesio, sodio y potasio es importante ionizar estos elementos e introducirlos como parte de un ácido orgánico ya que este se puede descomponer en bicarbonato de sodio, que actúa como un tampón en una solución ácida/básica y produce gas carbónico y agua como productos finales a través del ciclo del ácido tricloroacético. El agua producida puede aumentar el nivel de humedad en la piel sin causar ningún tipo de estrés al organismo.

Los ácidos inorgánicos, en comparación con ácidos orgánicos, permanecen como un anión. La mayoría de ácidos inorgánicos forman precipitados o cristales tras la reacción con el calcio, que tiene una mala reflexión sobre la solubilidad y el organismo en general. Además de su valor fisiológico, el compuesto anhídrido de calcio descarga iones como fósforo, nitrógeno y cloruro, que permanecen en el cuerpo y que requieren cationes adicionales para neutralizarlos y mantener así el equilibrio entre cationes y aniones para un funcionamiento fisiológico adecuado.

Para introducir minerales como parte de compuestos orgánicos como acetato de calcio, malato de calcio, gluconato de calcio, etc. se emplea un proceso de fermentación con distintos tipos de levadura, enzimas, bacterias de ácido láctico, etc. Junto a su papel principal como hidratante y estabilizador de la matriz extracelular, el ácido hialurónico de bajo peso molecular (5 nm) en los productos Forlle'd también transporta el calcio y el magnesio a la piel. La capacidad del ácido hialurónico de bajo peso molecular de transportar iones con dos valencias como el Ca+2 se ha demostrado en varios estudios como en el transporte del calcio a los espermatozoides con motilidad baja para aumentar su actividad.

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